La inflación en México da un respiro a la economía de los mexicanos, ya que en junio el Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC), registró una baja de -0.27 por ciento respecto a mayo, lo que significó la mayor contracción para un periodo similar desde que se reporta la variable: 1969.
No obstante, pese a dicha contracción, la inflación a tasa anual durante junio pasado mostró un avance a tasa anual de 3.37 por ciento, de acuerdo a cifras del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI),
Con ello, la variable a tasa anual se coloca dentro del rango objetivo de entre dos y cuatro por ciento planteado por el Banco de México (BANXICO).

Al respecto, analistas de Banamex consideran que, pese al descenso mensual que mostró el INPC en junio pasado, mantienen su perspectiva de que la variable se colocará en 4.3 por ciento para el cierre del presente año, “con presiones al alza derivadas de aranceles que se empezarían a manifestar con mayor claridad y aumentos acumulados en costos laborales, compensadas por un tipo de cambio apreciado respecto al año pasado y un crecimiento económico que se mantendrá modero”.
Sobre este punto, cabe mencionar que precisamente ayer, el Fondo Monetario Internacional (FMI), recortó sus pronósticos de crecimiento de la economía mexicana para este año y el siguiente. Para 2026 lo bajó de 1.6 a 1.2 por ciento, mientras que para 2027 lo redujo de 2.2 a 1.9 por ciento.

A través de un reporte, el INEGI precisó que la baja mensual que mostró el INPC en junio pasado estuvo favorecido principalmente por la baja en los precios de productos como el jitomate, chiles serrano y poblano, huevo, uva, limón, pepino, entre otros productos y servicios.
Por el contrario, entre los productos y servicios que mostraron alzas en sus precios durante el sexto mes del año fueron papa, aguacate, naranja, cebolla y renta de vivienda.






