En México, a pesar de los esfuerzos para promover un mayor acceso de la población femenil al mercado laboral, lo cierto es que persiste una profunda disparidad entre la participación entre hombres y mujeres a lo largo del país.
De acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), en México, el 45.7 por ciento de las mujeres están ocupadas en una actividad económica, pero entre las diferentes entidades del país dicho porcentaje reporta profundas disparidades.

De esta manera, por medio del reporte “Estadísticas a propósito del Día Internacional de la Mujer”, el organismo autónomo precisó que mientas en Colima el 56.6 por ciento de la población femenina tienen un empleo (y con ello, dicha entidad federativa registra la tasa más alta en la materia a lo largo del país), en Chiapas -en el otro extremo-, el dato es de apenas 32.5 por ciento.
Entre las mujeres se observó una mayor subocupación en aquellas que contaban con niveles de instrucción medio superior y superior (39.7 por ciento) y con secundaria completa (35.3 por ciento), en comparación con los hombres con niveles de instrucción similares (36.8 y 32.3 por ciento, respectivamente).

En lo que respecta al nivel de ingreso por trabajo, 46.7 por ciento de las mujeres percibía hasta un salario mínimo y 5.6 por ciento no recibía ingresos, en contraste con la proporción de hombres en estos mismos rubros (34.0 y 4.8 por ciento, respectivamente). Destaca que 25.6 % de las mujeres tenía ingresos de 1 y hasta dos salarios mínimos, en contraste con 33.6 por ciento de los hombres.
De las 24.3 millones de mujeres ocupadas en el mercado laboral, 55.9 por ciento se encontraba en ocupación informal.3 Según posición en la ocupación, 9.4 por ciento se desempeñaba como trabajadora no remunerada, una proporción de más del doble que entre los hombres (4.5 por ciento). En contraste, 3.5 por ciento de las mujeres señaló ser empleadora, mientras que el porcentaje de hombres en el mismo rubro fue de 6.7 por ciento.




